SALA DE PRENSA GLOBAL

Exposición "Las alas de los sueños no pierden sus plumas"

Miércoles 31.05.17 | Montreal, Canadá | Nota emitida por el Consulado de México en Montreal
 

• Betsabeé Romero, artista mexicana invitada a las celebraciones del 375 aniversario de Montreal, expone en el Espacio México del Instituto Cultural de México en Montreal.
 
• “Son pasajeros, peregrinos incesantes que nos pasan día a día a centímetros”, muchas veces sin ser vistos, como fantasmas, dice la artista de “Las alas de los sueños no pierden sus plumas”.
 
Del 30 de mayo al 11 de agosto, el Instituto Cultural de México en Montreal tiene el honor de recibir la exposición “Las alas de los sueños no pierden sus plumas” de la artista mexicana Betsabeé Romero. Reconocida internacionalmente, Betsabeé Romero participa como invitada en las celebraciones del 375 aniversario de la ciudad de Montreal.  Romero es una especialista de la “estética relacional”, corriente artística que da su importancia a la relación que se establece entre el objeto de arte y el espectador. Es por ello que aborda temas del devenir cotidiano, temas y objetos que nos devuelven un reflejo, como lo hacen la serie de espejos presentes en la exposición, recordándonos que en ella nos vemos a nosotros mismos.
 
La exposición hace un recorrido sobre el tema de la migración y la indiferente mirada de la sociedad hacia este fenómeno que afecta a todos. Extranjeros o no, en función del contexto, todos hemos migrado porque la movilidad es intrínseca al ser humano. Betsabeé asegura que en ocasiones los migrantes “son pasajeros, peregrinos incesantes que nos pasan día a día a centímetros”, muchas veces sin ser vistos, como fantasmas. Esta exposición es un llamado para que todos nos sintamos en “la bestia” (un tren que ha estado vinculado, en ocasiones con graves elementos trágicos al fenómenos de la migración) que cobra vida bajo la forma de una serpiente, sin plumas, y con cabeza de tren. Sin plumas porque no puede volar, se arrastra, sobreviviente entre las calaveras coloridas, pintadas a mano, de un zompantli, que nos recuerda que la muerte y la migración están muy presentes en nuestra cultura prehispánica. 
 
Migración atemporal que permite el viaje entre pasado y presente, entre memoria cultural y problemática contemporánea. Junto al papel picado representando códices prehispánicos sobre el peregrinaje incesante, encontramos una llanta de caucho grabada, el símbolo más primario de la modernidad. A su lado, una columna con la representación de varias familias que caminan con la frente en alto y la mirada en el horizonte y que muchas veces dejan detrás sus camisas manchadas de sangre, también presentes en la exposición. 
 
Migrar es de cierta forma volver a nacer. Se necesita transitar la experiencia de un parto doloroso, un desgarre con el origen, una ruptura ante la cual no podemos quedar indiferentes. Las alas de los sueños no pierden sus plumas es un grito de esperanza. En los sueños, las serpientes tienen alas y es responsabilidad de todos proteger sus plumas para que el sueño se empalme con la realidad, como el pasado lo hace con el presente en cada una de las representaciones de Betsabeé Romero. 

 

Exposición Las alas de los sueños no pierden sus plumas

 

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