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COMUNICADO

Versión estenográfica de la Conferencia de Prensa otorgada por el Embajador de México designado en Estados Unidos de América, Eduardo Medina Mora, en la sede de la Cancillería

Jueves 10.01.13| México, D.F. | Versión002

Eduardo del Río, Director General de Comunicación Social, moderador- Compañeros muy buenos días, agradecemos su presencia en esta Secretaría de Relaciones Exteriores, el Embajador de México en Estados Unidos, Eduardo Medina Mora nos ha pedido abrir un espacio en su agenda para atender un encuentro con los medios de comunicación y responder a sus preguntas.

Embajador, muchas gracias buenos días.

Embajador Eduardo Medina Mora.- Muy buenos días, en primer lugar quiero decirles que me siento muy contento de poder convivir con ustedes, la fuente de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Veo su trabajo cotidiano en la prensa y ciertamente les aprecio mucho la oportunidad de convivir esta mañana por un momento con respecto a esta nueva encomienda que muy honrosamente me ha dado el señor Presidente de la República de nombrarme Embajador de México ante los Estados Unidos de América y desde luego al Congreso de la Unión, en este caso a la Comisión Permanente del Congreso, que conforme a las facultad constitucional que tiene ha aprobado este nombramiento y he sido ratificado y he protestado el cargo.

Quisiera comenzar por hacer una recomendación a todos ustedes, que a veces pareciera obvia, pero no lo es, cuiden siempre abrocharse las agujetas de los zapatos, porque cuando no lo hacen pueden tener consecuencias inesperadas, afortunadamente sin consecuencias pero, ciertamente no es una buena idea caminar con las agujetas desabrochadas.

Dicho eso, quiero decirles que el Gobierno del Presidente Peña Nieto está comprometido con la elevación de los niveles de bienestar de los mexicanos de una manera consistente y sostenida, es decir, está comprometido con la idea de construir cotidianamente un Gobierno eficaz que se enfoque precisamente en las líneas que la visión y el rumbo definido por su administración desde su toma de posesión se vuelvan una realidad. Esta visión y rumbo se establecen en las cinco líneas de acción que fueron comunicadas por el señor Presidente desde el día de su toma de posesión, desde luego yo subrayaría la del México incluyente, la educación de calidad y el México próspero; al final se trata de tener un México fuerte con un gobierno eficaz que permita, como decía, elevar de manera consistente y sostenida los niveles de bienestar de los compatriotas.

El señor Presidente de la República, el señor Canciller José Antonio Meade han subrayado que la relación con los Estados Unidos de América es la más importante que tiene nuestro país, esto es por razones obvias de geografía, de intensidad comercial, de la dimensión de la presencia de mexicanos en los Estados Unidos de América, tanto aquellos que son de origen mexicano como aquellos que nacieron en México y que residen allá, y desde luego en la intensidad de nuestra frontera y de nuestra relación cultural en todos los ámbitos de la vida, la importancia del turismo, la principal fuente de turistas extranjeros a nuestro país son naturalmente los Estados Unidos.

México tiene la aspiración de ubicarse como un actor global en el nivel que le corresponde, un actor responsable, un actor confiable y un actor relevante. La relación con Estados Unidos tiene una gran importancia en este sentido.

Hay varias líneas de acción en concreto con los Estados Unidos, obviamente en el contexto de América del Norte, porque evidentemente la región está integrada, desde el punto de vista económico y comercial a partir del Tratado de Libre Comercio y se pretende transitar de una integración comercial a una plena integración productiva, como es un hecho ya en las manufacturas, que son cadenas de valor muy sofisticadas y complejas que tienen una lógica de ida y vuelta en la generación de valor que podemos comentar más adelante.

Desde luego en avanzar en el plano de infraestructura y transporte en Norteamérica, tanto en infraestructura fronteriza como aquella que facilita el flujo de mercancías y de personas a través de la frontera, la cooperación y coordinación naturalmente en materia de seguridad que tiene que tener una continuidad en el objetivo de dar paz a los ciudadanos, como es la responsabilidad básica del Estado mexicano, de dar a los ciudadanos las garantías necesarias para vivir en paz y tranquilidad con sus familias y en sus comunidades y, evidentemente, la relación con los Estados Unidos, la cooperación con los Estados Unidos en la materia, es fundamental.

La cuestión migratoria, evidentemente. En el censo del 2010 en los Estados Unidos, 308 millones de habitantes, hay 52 millones de hispanos que tienen un peso específico y una importancia ahora mucho más reconocida, sobre todo a partir de los resultados de la elección reciente que, evidentemente, señala el peso de estos votantes en el resultado.

De estos 52 millones de hispanos, 31.7, en el censo del 2010, declararon tener origen mexicano; 11.6 millones nacidos en nuestro país, la mitad, más o menos, tienen una condición migratoria irregular y, por consecuencia, una reforma migratoria podría, eventualmente, mejorar de manera sustancial sus condiciones de vida, de tranquilidad, de oportunidades, de acceso a empleo, de acceso salud, pero ciertamente este es una tema de la mayor complejidad que había que ver en su justa dimensión y en la lógica de que es un tema de política interna de los Estados Unidos en el que México tiene un interés fundamental y una responsabilidad ineludible para servir nuestra voz. Servir la voz de las comunidades mexicanas en los Estados Unidos para que los derechos de nuestros connacionales y sus intereses se vean eventualmente en esto que, como ventana de oportunidad, se puede plantear como factible hacia delante en un acuerdo entre obviamente la administración, la Casa Blanca y el Congreso de los Estados Unidos con los dos partidos fundamentales, los demócratas y los republicanos con visiones diferentes pero donde puede haber una convergencia.

Fortalecer, desde luego el intercambio educativo-cultural con más becarios de México en los Estados Unidos, con más becarios de los Estados Unidos en México. Una idea de fortalecer y promover las estancias de investigación y prácticas profesionales en los dos países pero también con el Canadá. Y un manejo más cuidadoso de los recursos naturales compartidos, de la planeación en términos de eficacia y también de impacto ambiental de la infraestructura fronteriza y los temas de energía, simplemente por citar algunos.

Lo que quiero subrayar es que la agenda es muy amplia, muy compleja al no poder ignorarse algunos temas para privilegiar otros, con lo cual no quiero decir que no haya temas prioritarios en el sentido de que requieran una mayor atención tanto de la Embajada como de la Secretaría de Relaciones Exteriores, pero que no se pueden descuidar ninguno de éstos componentes de la relación, porque es una relación muy intensa y muy compleja y ciertamente, no atender por ejemplo, la infraestructura fronteriza tiene un impacto en los flujos de comercio que son inmensos.

El año pasado superaron ya los 500 mil millones de dólares en una integración además productiva, mucho más sofisticada de lo que a primera vista pudiera aparecer y ciertamente tenemos que atender todos y cada uno de los temas en su complejidad, en su justa dimensión con la atención que éstos se merecen.

Eduardo del Río, moderador- Tenemos algunas preguntas Embajador. Ciro Pérez Silva del diario La Jornada.

Ciro Pérez Silva.- Buenos día Embajador ¿Con qué nivel de confianza inicia ésta nueva etapa en la relación con los Estados Unidos después de aquella experiencia que tuvo con el asunto éste de la introducción de armas Entiendo yo, según usted comentaba sin el conocimiento del Gobierno de México? ¿Cuál es el nivel de confianza con el que inicia ahora? Y la segunda cosa es, se comentaba aquí que, si bien no se pretende menospreciar el tema de la seguridad y de la migración sí se pretende darle un giro a la relación con Estados Unidos y establecer por ejemplo lo que usted comentaba, el tema éste de la infraestructura fronteriza a efecto de generar oportunidades de empleo en esa zona. Quisiera saber ¿cómo lo va a enfrentar usted? Si fuera tan amable.

Embajador Eduardo Medina Mora: Muchas gracias por la pregunta. Desde luego la visita del Presidente electo Enrique Peña Nieto a Washington y su entrevista con el Presidente Obama a fines de noviembre del año pasado puso de manifiesto una enorme empatía, una enorme coincidencia de intereses y enorme voluntad de construir encima de las experiencias acumuladas una relación más fluida, ciertamente basada en la confianza.

La relación está basada en tres principios fundamentales que son la confianza mutua, como declaración previa, la responsabilidad compartida respecto de la atención a todos los problemas y el respeto, desde luego, a los marcos jurídicos internos y a los ámbitos de soberanía de cada uno de los países.

Hay muchos problemas; desde luego el tema de flujo de armas ha sido un tema importante en la agenda, sobre todo a partir del año 2004 en que la prohibición de venta de rifles de asalto, que estuvo vigente por 10 años impulsada entonces por el Presidente Clinton y aprobada por el Congreso estadounidense, cesó en su vigencia y ciertamente hay una correlación estadística entre el fin de esta medida y el aumento digamos de la potencia de fuego de grupos criminales extranjeros, en particular aquellos que están operando a partir de nuestro país.

Y ciertamente hay una comprensión del problema, una, digamos conciencia de las dificultades que esto impone a nuestro país. Nosotros somos muy respetuosos del marco constitucional estadounidense, la segunda enmienda, está ahí, el punto es cómo se instrumenta este principio constitucional que va a los estadounidenses el derecho a poseer armas, por cierto que dentro de esta constitución hay disposiciones no idénticas pero similares, pero ciertamente están reguladas e instrumentadas de modo distinto.

Se puede instrumentar de modo distinto, ya se hizo de una manera consistente con la interpretación constitucional estadounidense porque, esta prohibición de venta de rifles de asalto estuvo vigente in situ durante 10 años.

Ahora a partir de esta terrible tragedia del estado de Connecticut, donde pues varios pequeñitos perdieron la vida en un infausto acontecimiento, aumenta el nivel de indignación y abre quizá una ventana de oportunidad del Presidente Obama encargado a una comisión que prepare un informe donde se presenten las alternativas de regulación. Esto es cierto, hay mejores maneras de regular eso.

Nosotros entendemos que este es un punto de política interna de los Estados Unidos, somos respetuosos de la segunda enmienda, pero está muy claro para ellos y para nosotros que la segunda enmienda y la regulación que en su caso se adopte en los Estados Unidos, no está, nunca estuvo, no debe estar diseñada para armar a grupos criminales extranjeros, y esto es un punto fundamental que tenemos que hacer valer.

Yo creo que hay una comprensión del problema, el propio Presidente Obama ha aceptado públicamente que la enorme proporción, 90 por ciento, señaló él en alguna conferencia de prensa, aquí en nuestro país, del flujo de armas hacia estos grupos criminales viene de los Estados Unidos. Pero ciertamente bajo el (inaudible) responsabilidad compartida podamos esperar que ojala se de una mejor regulación. Nosotros seguiremos planteando nuestra preocupación sobre esto.

En la estructura fronteriza es un tema fundamental, porque a partir de esto, el comercio bilateral ha aumentado prácticamente seis veces desde el inicio de la vigencia del TLC y la infraestructura no ha aumentado proporcionalmente, se ha eficientado con tecnología, pero ciertamente necesitamos avanzar de una manera muchas más decidida en esto, desde luego atención a los impactos respectos ambientales. Pero al final una frontera eficiente, es una precondición para una frontera segura y para la creación de oportunidades, no sólo en la frontera, para los 20 millones de personas que viven de ambos lados de la frontera, doce de aquel lado, ocho del nuestro que están en su vida cotidiana profundamente implicados, sino obviamente hacia el interior del país porque el flujo comercial, de mercancías o de manufacturas viene desde el sur y el centro del país hacia la frontera, precisamente a través de esta infraestructura.

Eduardo del Rio, moderador: Eric Martin de Bloomberg.

Eric Martin: Una pregunta sobre el tema migración ¿Qué papel piensa que usted pueda tener en Washington sobre ese debate y que va a decir el Gobierno mexicano al Presidente Obama y al Congreso sobre la posibilidad de reformas a la política migratoria en Estados Unidos?

Embajador Eduardo Medina Mora: Gracias Erick por la pregunta. Ese es un tema fundamental para México y así fue expresado por el señor Presidente Peña Nieto en su vista a Washington en noviembre. Ese es un tema de la agenda y de la política interna de Estados Unidos, no es un tema de la agenda bilateral, nosotros, sin embargo tenemos un interés muy grande, una responsabilidad ineludible por defender los intereses de nuestros connacionales y por hacer valer una argumentación que aumente las oportunidades para ellos. No podrá haber una reforma migratoria perfecta, tendrá que ser una ventana de oportunidad, así lo ha expresado la propia administración estadunidense, que evidentemente es muy compleja en cómo conciliar los intereses de los diferentes grupos.

Yo creo que aquí hay una tarea de pedagogía, si se me permiten usar la palabra, es decir, de información puntual que nos permite dimensionar el problema. Por ejemplo, en el 2005 la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos con la frontera con México detuvo a 1.1 millones de personas, el año 2012 el total personas detenidas por Patrulla Fronteriza son 340 mil en la frontera con México. Son 280 mil, en el 2005, el 95 por ciento son mexicanos y en el 2012 el 80 por ciento son mexicanos.

Hay un cambio de dinámica de la composición y esto no sólo es una respuesta a un endurecimiento a las medidas del control fronterizo y obviamente de la dinámica del desempeño de la economía norteamericana, sino a un cambio demográfico fundamental en México; las tasas de fertilidad cayendo. Al final, nuestra fuerza de trabajo, los nuevos entrantes al mercado laboral hicieron pico en 2007 y desde entonces tenemos menos entrantes al mercado de trabajo cada año.

¿Por qué? Porque la lógica y la dinámica demográfica del país cambió. Tenemos ya una sobre oferta de los tres primeros años de primaria en cualquier población arriba de los 20 mil habitantes, es decir, el tiempo va generar un impacto de tiempo diferenciado y la respuesta tiene que también ser diferenciada.

Sobre esta base, la articulación a la política pública estadounidense, respondiendo a nuevos flujos, debe bajar su nivel de atención para subir de aquella de cómo resolvemos el problema de dignidad, de oportunidades, para esta comunidad mexicana y de migrantes de otros orígenes nacionales, que ciertamente tiene una enorme contribución a la economía de los Estados Unidos, que sigue siendo la más grande y la más potente en el mundo. Tiene muchísimos elementos muy positivos que puede darnos optimismo respecto al desempeño de esta economía hacia el futuro; demográficamente es el país con el mejor perfil de la OCDE, salvo los nuevos entrantes como México y Chile, y ciertamente hacia adelante se ve mejor que Europa y mejor que los otros países miembros de la OCDE en Asia.

Sobre esta base, yo creo que en la medida en la que podamos mejorar la comprensión, de su realidad, de su dinámica, podemos encontrar un eco a una regulación más pertinente, más adecuada a los problemas que diario enfrentamos conjuntamente

Silvia Garduño: En materia de seguridad, el Presiente Enrique Peña Nieto ha dicho que la prioridad es reducir la violencia en México. Existe la iniciativa Mérida como un mecanismo de cooperación México-Estados Unidos y al parecer continuará, ¿Usted cree que necesita un cambio de enfoque esta iniciativa para cumplir con el objetivo de reducir la violencia en el País?

Por otro lado, en cuanto al mercado de las drogas en los últimos meses ha cambiado el contexto, los estados de Colorado y Washington ya tienen legalizada la mariguana y el gobierno federal de Estados Unidos no están persiguiendo ese delito en esos estados. Por otro lado, México pidió un debate sobre alternativas al combate a las drogas en las Naciones Unidas, un debate que se dará en algunos años, ¿Cuál será su papel como Embajador de México en Estados Unidos en este tema? Estados Unidos a nivel de Gobierno Federal no ha estado muy abierto a discutir el tema ya a nivel federal.

Embajador Eduardo Medina Mora: Muchas gracias Silvia, me da mucho saludarte además. Ciertamente el componente de seguridad será un componente permanente, no es sólo coyuntural, será permanente hacia adelante porque la seguridad es una precondición para el desarrollo y la prosperidad y por consecuencia tenemos que atender esto. El Presidente Peña Nieto, con toda razón, ha planteado como prioridad reducir la violencia.

¿Qué significa esto? Significa que la responsabilidad fundamental del Estado mexicano es la de construir un México en paz. Es decir, un México en el cual las familias, en sus comunidades, puedan disfrutar de este derecho de vivir en paz; de la normalidad en la cual puedan desarrollar a cabalidad sus oportunidades y sus actividades.

Sobre esta base, la estrategia de seguridad de este gobierno se enfoca hacia mejorar las capacidades institucionales, el control territorial, la fortaleza de las instituciones de seguridad y de justicia, precisamente para poder dar este bien público a los ciudadanos de México. La cooperación con los Estados Unidos, por consecuencia, tiene que alinearse a este objetivo de manera prioritaria.

El tráfico de drogas, la delincuencia organizada hacen que este problema sea más agudo, más severo, más complejo; pero el fondo del problema está, precisamente, en la capacidad del Estado de dar esta certidumbre a los ciudadanos de México en todo el territorio. Obviamente, la problemática es diferenciada por zonas y, además, evoluciona en el tiempo de manera distinta. Y, además, las soluciones de un sitio no son necesariamente las soluciones que universalmente pueden aplicarse en otros; tienen componentes comunes, pero hay que hacer esta diferenciación geográfica y una diferenciación situacional para poder dar la mejor respuesta. Y, entonces, la cooperación con los Estados Unidos tiene que ir aparejada en este sentido. Hay partes de la ecuación en el tema de seguridad que corresponden, básicamente, a los Estados Unidos.

La Iniciativa Mérida ha sido un esfuerzo, digamos, para poder coadyuvar con nuestro esfuerzo nacional. Es marginal, en términos de recursos, aunque parezcan muchos millones de dólares, al final es una proporción muy pequeña en comparación con lo que el Gobierno y el Estado mexicano gastan en esta materia con respecto a este objetivo. Pero, nos da acceso a capacitación y equipamiento que no necesariamente está en el mercado y que complementan nuestro esfuerzo.

Sobre esta base, Silvia, lo que importa aquí, es que esta cooperación se alinee a estos objetivos y que, obviamente, se haga de una manera ordenada. Es decir, que la parte mexicana, como ha sido el compromiso y lo ha expresado el señor Secretario de Gobernación, que encabeza el gabinete de seguridad, de presentar un frente unificado; es decir, un frente coordinado entre las instancias mexicanas y que esperaríamos, de la misma manera, tener una respuesta unificada, ordenada del lado de los Estados Unidos. Hay cambios de enfoque en esta lógica, pero tiene que haber una continuidad en el esfuerzo de esta responsabilidad compartida, de esta preocupación común con respecto a la seguridad.

Quiero decir, a propósito de esto que se plantea de la legalización, que no es un tema acabado en los Estados Unidos. Está pendiente la posición del Departamento de Justicia porque en la ley federal esto es ilegal: es ilegal la posesión, es ilegal la comercialización, es ilegal la producción, y hay un conflicto entre una cuestión que es de competencia y jurisdicción federal con regulaciones locales. El Departamento de Justicia, seguramente, hará desafío en las cortes federales respecto de estas legislaciones locales y vamos a ver qué es lo que termina siendo el resultado final.

Muy probablemente, lleguemos a una lógica en los Estados Unidos de descriminalización de la posesión para consumo, y del consumo mismo. Por cierto, ese el principio que rige en México para la marihuana y para todas las drogas desde el 2005, en que el Congreso de la Unión, siguiendo la recomendación de las autoridades de Salud, planteó volúmenes máximos de posesión que no son objeto de persecución criminal.

Un cambio de paradigma en el tratamiento regulatorio de las drogas, sólo se puede dar, es una precondición para que esto se dé, multilateralmente, internacionalmente, simultáneamente. De manera que no puede haber respuestas unilaterales en este sentido, y nosotros estaremos muy atentos. El Gobierno de México ha planteado también las preocupaciones alrededor de las consecuencias adicionales que puede tener la descriminalización o la legalización de algunas drogas que, obviamente, tienen impactos en otras circunstancias del sistema de salud y de la cuestión social, por el tipo de conductas que provoca su consumo más generalizado. No estamos pues ante un tema acabado y seguiremos atentos a este debate.

Obviamente, seguiremos muy atentos y muy activos en el debate que se abra en el seno de Naciones Unidas. El Gobierno de México sigue esta política de persecución criminal respecto de estos delitos, porque es su obligación internacional conforme a las convenciones de Naciones Unidas de la que es parte, y esto es lo que se expresa también en la legislación nacional.

Eduardo del Río, moderador: Gloria Hernández de Multivisión, por favor.

Gloria Hernández: Hola. Ya me iba. No, no es cierto. Aquí estoy. Buenos días. Pues mire, varias dudas. Con respecto al asunto de la imagen, se ha hablado mucho sobre este asunto concreto que, pues, ha dañado al país en diferentes aspectos, pero hay una realidad en lo que se ha destacado, inclusive estadísticamente, el asunto de la corrupción que no se puede borrar de plumazo, también el asunto del narcotráfico, del crimen organizado y hasta de lavado de dinero con los recientes escándalos tanto el caso de Wal-Mart en corrupción, como en el caso de HSBC.

A mí me gustaría saber qué va a hacer usted señor Medina Mora para revertir esta situación que se torna delicada y adversa para el país. Inclusive ante las alertas que se están emitiendo en Estados Unidos que son, ya pues, del uso común para que no se visite prácticamente ya todo el territorio nacional, solamente algunos estados son los que se salvan. ¿Qué es lo que hacen en materia diplomática para poder subsanar esto y en cuánto tiempo estima que se tendrán resultados concretos en esta materia?

Por favor.

Embajador Eduardo Medina Mora: Desde luego, esta es una de las prioridades del programa de trabajo de la Embajada, bajo los lineamientos de la Secretaría Relaciones Exteriores y, desde luego, de la estrategia general del Gobierno de la República en esta materia. Yo quiero decirle, Gloria, que la imagen de México en los medios y los círculos internacionales ha venido evolucionando los últimos, digamos, 18 meses de una manera mucho más positiva, más balanceada, en la cobertura en medios y, por consecuencia, en la propia percepción general de la población que se expone a estos medios, es importante.

Para mí, es muy claro este cambio en Europa, en particular en el Reino Unido, en la publicaciones que tienen un impacto internacional, el Economist, el Financial Times, el Times, ciertamente tienen una percepción y una cobertura mucho más balanceada y mucho más, digamos, optimista con respecto al país.

Lo que está surgiendo ahora es una visión del país de gran optimismo donde se subraya la enorme potencialidad en materia de desarrollo económico, cómo se consolida el país y la región de Norteamérica como una plataforma muy competitiva de manufactura, cómo podemos crear empleos y construir ciertamente una mejor circunstancia económica que no podría ser si estuviéramos descarrilados por una circunstancia de disfuncionalidad en temas como el de seguridad y otros.

Y, sobre esta base, lo que importa aquí es que quienes están con presencia en México, los empresarios que manufacturan aquí, que operan aquí, los turistas que vienen a México y que tienen una experiencia muy positiva en términos de experiencia humana. Yo digo, no hay un solo ser humano que pueda venir a nuestro país y permanecer intocado en su fuero interno, en su fuero íntimo, con respecto a la experiencia cultural y con respecto a la calidez y a la riqueza que México ofrece. La relación calidad-precio de la oferta turística. Ciertamente los números así lo reflejan, porque venimos con crecimientos sostenidos muy importantes de Europa, mucho muy importantes de Sudamérica, pero desde el año pasado también crecientes de nuevo desde los Estados Unidos.

Y quisiera decir que el turismo estadounidense, si bien bajó en el 2010, bajó al mundo, no sólo bajó hacia México, y que la proporción o la participación de México como mercado de destino turístico de los estadounidenses creció, a pesar de que en 2010 hubiéramos podido tener un número menor de turistas. Estos turistas vienen porque no se sienten amenazados, porque no se sienten inseguros. Repiten la experiencia y tienen un índice de satisfacción muy grande. Esto es, digamos, el turismo, la cultura, la generalización de la información con respecto a quienes operan negocios en nuestro país que ciertamente no se corresponde con una narrativa catastrófica o desastrosa, al revés, que pueden ver con claridad la enorme oportunidad que representa nuestro país en este sentido. Yo creo que esto es muy importante.

La otra cuestión son estas tareas de diplomacia pública que usan los medios más modernos, los medios sociales también, para poder generar una narrativa de orden distinto, para poder ir cambiando esta percepción. Es una tarea muy compleja, porque el problema de la imagen de México, no es en los Estados Unidos y en el mundo, pero en particular en los Estados Unidos, un problema que haya surgido hace seis, siete o diez años. Es un problema mucho más antiguo que viene de la falta de información de los ciudadanos ordinarios con respecto a lo que es México, con respecto a su complejidad, a su diversidad a su riqueza y a todo lo que tiene que ofrecer.

Nosotros tenemos que hacer un enorme esfuerzo de información frente a una audiencia que no es necesariamente muy ávida de información internacional, no sólo con respecto al país, tienen preconcepciones muy acendradas e ideas un poco caricaturizadas sobre México y sobre otros muchos países. Nosotros tenemos la responsabilidad de hacer este esfuerzo, tenemos una visión clara, hay una conducción de todo este esfuerzo desde la Presidencia de la República y estaremos trabajando muy activamente con el señor Director General de Comunicación Social de la Cancillería y con la estructura que la Embajada tiene precisamente para poder ir transformando esta imagen.

Yo puedo decirles que cuando yo llegué al Reino Unido hace tres años, teníamos una circunstancia muy negativa y que la circunstancia que tenemos hoy es mucho más balanceada y mucho más positiva. Yo diría muy optimista.

Claro, es más complejo el fenómeno comunicacional de Estados Unidos, porque es más fragmentada la sociedad en su percepción. Pero yo estoy cierto de que se puede hacer. Esta no es una tarea sólo de la Embajada, hay muchos factores que intervienen. Pero yo le aseguro que tenemos claridad del problema, de la visión, de lo que tenemos que hacer.

Eduardo del Río, moderador: La agenda del Embajador Medina Mora nos da espacio únicamente para dos preguntas más. Sería Adriana Gómez de la agencia AP, por favor. Finalmente, para que ya no haya ningún problema, Homero Campa de la revista Proceso, por favor.

Adriana Gómez: Buenos días. Nada más como puntualizar, ¿qué es la prioridad en este momento? ¿Qué tema es la prioridad de México en Estados Unidos? Y otro es la legalización de la marihuana. Después de la legalización en Washington y Colorado, ahora México va a tomar un rol muy activo en esto de la discusión de la asamblea en el 2016. ¿Cuál es su posición en cuanto a lo que debe México decir en este momento de si se debe o no legalizar la marihuana?

Embajador Eduardo Medina Mora: Gracias, Adriana, ya había hecho un comentario con respecto a este tema en una pregunta anterior, pero insisto.

En primer lugar, México será absolutamente respetuoso de sus obligaciones internacionales. Las que le fijen las comisiones internacionales de las que es parte. No es posible pensar en un cambio de paradigma regulatorio de ninguno de los narcóticos regulados en las comisiones internacionales si no se hace de una manera global, multilateral y simultánea.

En los Estados Unidos no es un tema acabado, no hay todavía, no se puede hablar de una legalización, hay diferentes cambios o intentos de cambio en la regulación de la marihuana, pero falta todavía que se concrete, insisto, cuál va a ser la posición del Departamento de Justicia que está, evidentemente, en la lógica de hacer un desafío en Cortes federales respecto de estas decisiones.

Nosotros lo que haremos, por lo pronto, es cumplir a cabalidad con nuestras obligaciones internacionales, cumplir a cabalidad con nuestra ley y, ciertamente, estar muy atentos del debate. Nosotros hemos dicho que el debate no sólo es bienvenido, sino indispensable y, ciertamente, es diferenciado respecto de diferentes drogas. No es lo mismo la marihuana que los estimulantes o los opiáceos, no porque todas tienen consecuencias negativas. Yo podría expresar mi opción personal, mucho más cauta y mucho más prudente en términos de simplemente se resuelve este problema y entonces pareciera que ya no tenemos un problema. No hay tal. Es más complejo. Estaremos muy atentos y participantes en el debate, pero cumpliremos a cabalidad con nuestras obligaciones internacionales, sobre todo porque tutelamos además la salud de nuestros connacionales y la cuestión social en México.

La otra, perdóneme, Adriana.

La agenda, como dije, es muy sistemática, es imposible dejar un tema de lado, yo diría: la profundización de la integración económica. Pasar de integración comercial a integración productiva como Norteamérica, en la concepción, y luego ensanchar las oportunidades en esta nueva negociación transpacífica de la TPP, donde me parece que Norteamérica, en particular con el aporte de México y su base de costes muy competitiva en manufacturas, puede realmente jugar un papel muy importante que puede llevar a generar oportunidades muy interesantes de empleo, inversión y, por consecuencia, aumento del bienestar de nuestros connacionales, que es el objetivo último.

No vamos a dejar ningún tema de lado, cada uno será atendido según su dimensión, pero ciertamente el tema comercial tendrá una atención importante. Por la coyuntura de la ventana de oportunidad que se plantea en el debate la reforma migratoria, obviamente, por la intensidad de la presencia mexicana en Estados Unidos y por nuestra responsabilidad de proteger a nuestros nacionales en ese país. Desde luego, la esperanza de que la indignación social que se provoca detrás de esos incidentes como el de Connecticut, pueda llevar a una regulación más sensata de ésta a principio constitucional que no tiene listo nada problemático en sí, es la manera en cómo se instrumenta. Ojalá que se catalice un apoyo social a un cambio de regulación que desde luego sea más favorable a los intereses y a la problemática que para nuestro país implica esta circunstancia.

Eduardo del Río, moderador: Última pregunta, Homero Campa, por favor.

Homero Campa: Buenos días, Embajador. Usted ha mencionado que la cooperación con Estados Unidos tiene que alinearse a las prioridades en materia de seguridad que ha apuntado el Gobierno de México: en términos de reducir la violencia, mejorar las capacidades institucionales y tener mayor control territorial, que según entendí usted acaba de decir. Mi pregunta estriba en: ¿qué medidas concretas se plantearían a Estados Unidos con este nuevo enfoque? Es decir, para que estas prioridades de política de seguridad queden alineadas.

Y, ligado con ello, la oficina binacional México-Estados Unidos en materia de seguridad se pondría a revisión habida cuenta de que cuando ésta se instauró fue criticada por diversos sectores del PRI, partido el cual ahora está en el Gobierno ¿Habrá alguna revisión de la oficina binacional? ¿Se pedirá alguna modificación en ese sentido?

Dado que usted ha establecido que hay respeto a la política interna de Estados Unidos, pero la ley estadounidense, según entiendo, permite el cabildeo para los temas que puedan ser de interés para México. Mi pregunta es: ¿habrá contratación de empresas de cabildeo para cabildear, valga la redundancia, temas como el tema migratorio o el tema de seguridad en el Congreso estadounidense?

Embajador Eduardo Medina Mora: Lo único que yo quiero subrayar es que no se trata de una negociación bilateral. Se trata de un proceso de reforma y de formación de leyes en el contexto de la política interna de Estados Unidos; no que nosotros no tengamos un rol. El Gobierno de México tiene la posibilidad de recurrir a todos los medios a su alcance y eso es lo que hará en la medida en que cada tema lo aconseje y en cada circunstancia concreta. Es lo que le puedo decir al respecto.

Con respecto al ajuste de la Iniciativa Mérida, lo que nosotros plantearemos es que nuestro interés está esencialmente en el aumento de las capacidades institucionales del Estado mexicano para proveer de seguridad y, obviamente, de servicios de justicia a nuestros connacionales que van a coadyuvar, precisamente, a esta construcción de un México en paz y a esta construcción de una percepción y un sentimiento ciudadano de que se puede vivir en normalidad con respecto a este derecho de vivir en paz con nuestras familias, en nuestras comunidades. Ese es el tema que se abre precisamente en la interfase en los diálogos de las autoridades de ambos países.

La Embajada dará seguimiento muy puntual en esto, acompañará a las diferentes instancias responsables en el Gobierno de México en esta materia, seguirá muy de cerca las instrucciones de las Secretaría de Relaciones Exteriores sobre este particular, pero el objetivo de la Cancillería es ser un coadyuvante, estar muy cerca de las instancias mexicanas para facilitar su interfase eficaz con sus contrapartes estadounidenses para alinear estos temas.

Muchas gracias, Homero.

Eduardo del Río, moderador: Muchas gracias señor por su presencia, que amable.

Embajador Eduardo Medina Mora: Muchas gracias a ustedes, es un placer, un privilegio poder conversar con ustedes.

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Última actualización el Martes, 11 de Junio de 2013 18:21
 
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